2 dic. 2012

Manolo Espaliú

42º C
 
Transeúntes emergiendo de las sombras hacia la luz justo en esa línea naranja y divisoria en la que la luminiscencia cenital y abrasadora del verano divide en dos –claridad y tinieblas- las calles del centro de Sevilla.

Paseantes cruzándose bajo el sofoco, también lumínico, de los 42 grados centígrados que interactúan entre sí gestualmente o se interpelan clamando su abatimiento. Combatientes derrengados del verano que han coincidido en el vértice exacto de ese instante que escinde lo que la sombra ciega y lo que la luz hace visible.




 
 





Texto: Manolo Espaliú
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Sección: 26 Domingos de Fotografía SCAN