6 jul. 2014

Rivers and Tides #Arteenelcine

Decimocuarto domingo de la sección #Arteenelcine
 

Rivers and Tides
Thomas Riedelsheimer
2001


Rivers and Tides es un documental sobre Andy Goldsworthy, un artista británico que realiza esculturas efímeras a partir de elementos de la naturaleza. Goldsworthy es más que un artista de land art, de hecho su primera frase del documental es "Para mí el arte es una forma de alimento. Necesito la tierra". Riedelsheimer refleja a lo largo de los 90 minutos del documental esa fuerte relación que Goldsworthy mantiene con la naturaleza, como su fuente de energía.

El crecimiento, el tiempo, el cambio, y la noción de flujo que se encuentra en la naturaleza 

Goldsworthy reconoce que el mar y el río son las dos grandes influencias que tiene en su trabajo. Las formas acuosas se convierten en una obsesión para Goldsworthy, especialmente el impacto del tiempo en ellas y cómo las transforma. 


El arte de Goldsworthy depende, en gran medida, de la meteorología. Por ejemplo cuando realiza una escultura colgante a base de pequeños troncos depende de la velocidad del viento que pueda continuar realizándola o que se desmorone. Pero Goldsworthy no sólo acaba conociendo perfectamente la meteorología del área donde trabaja, y si la velocidad del viento varía mínimamente o no, sino que también conoce las posibilidades de los materiales con los que trabaja. Y lo más sorprendente de todo, no necesita nada más, a lo sumo utiliza un mazo para partir algunas piedras, pero por lo general no utilizan ninguna herramienta más, todas sus intervenciones escultóricas están realizadas con elementos de la naturaleza (hojas, pequeños troncos, flores...) y generalmente los expone sin modificación alguna.

 


La necesidad de estar en contacto con la naturaleza 

Goldsworthy expresa en varios momentos a lo largo del documental su amor por la naturaleza y la necesidad que tiene de estar en contacto directo con ella, sintiéndose extraño fuera de ella. Un amor del que Riedelsheimer se hace eco, grabando esa especial relación de Goldsworthy mientras está creando, cuando se le derrumba una escultura, cuando vuelve a intentarlo y vuelve a caer, y cómo, a pesar de todo, se levanta. El artista le busca un sentido, entiende que o no es el lugar correcto o el tiempo no es el apropiado, pero la parte más positiva es que está comprendiendo mejor el comportamiento del material con el que está trabajando. 

Asume con total franqueza lo efímero de su obra, su trabajo es así, se apropia parcialmente de la naturaleza, devuelve a la naturaleza una escultura y la propia naturaleza se vuelve a apropiar de ella. No hay un deseo de mantener una escultura, acepta el curso de la naturaleza y la integración posterior con ella. Asume el riesgo, el no-control que tiene en su obra frente al enorme peso del azar.


Sorprende el gran respeto que se encuentra en sus obras hacia la naturaleza, escucha a la naturaleza y transforma parcialmente su aspecto, pero siempre teniendo en cuenta que son obras efímeras y que el tiempo determinará su permanencia, además el resultado son obras que parecen estar hechas sin esfuerzo. 




En Rivers and Tides Riedelsheimer acompaña a Goldsworthy durante un año para filmar cómo trabaja, cómo reacciona, cómo narra sus conocimientos sobre las plantas o las inclemencias atmosféricas, cómo es el proceso creativo, etc. Todo el trabajo que realiza Goldsworthy se basa en la intuición, no sabe lo que va a hacer, sin ningún tipo de idea preconcebida, analiza el paisaje donde se encuentra y a partir de él analiza lo que hará. 

"En ocasiones llevo la obra al límite de su colapso". 


Todas las intervenciones de Goldsworthy son fotografiadas, comenzó a fotografiar sus obras cuando era estudiante, ya que debía explicar su trabajo a los profesores y lo explicaba a través de la fotografía. Como decía Brancusi, la fotografía es el lenguaje a través del cual ambos artistas hablan y describen lo que hacen.  

Soledad

Goldsworthy afirma que le gusta estar solo. Solo en la naturaleza. "Para ser honesto, las personas me cansan". Esta actitud de Goldsworthy refuerza nuevamente la prioridad que tiene en su vida la naturaleza.


"No creo que la tierra me necesite para nada, pero yo sí la necesito a ella".



5 puntos clave de Rivers and Tides:

· La pasión que Goldsworthy muestra por la naturaleza, pero sobre todo, el respeto hacia ella. 
· Riedelsheimer consigue hacer un documental repleto de bellas imágenes de la naturaleza, incluso hace disfrutar al espectador dejando en ocasiones solamente el sonido de la naturaleza.
· El acompañamiento musical de Fred Frith.
· El momento en el que Goldsworthy confiesa su obsesión por el rojo, recogiendo unas piezas de hierro en el río, que cuidadosamente muele, para formar una piedra más grande y lanzarla al río formando una gran mancha de color rojo que volverá a disolverse en el río y finalmente se solidificará de nuevo.
· "Es difícil explicar mi trabajo con palabras, es mucho más lo que yo hago aquí".

Sección: 30 Domingos de Arte en el cine

1 comentario :

Francisco dijo...
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